miércoles, 25 de junio de 2014

Ven, Espíritu Divino. Luz que penetra en las almas.

                                        Ven espíritu Divino.

 Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Luz divina penetra en nuestras almas.
Padre amoroso del pobre;
don en tus dones espléndido;
luz que penetra en las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuaga las lágrimas,
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú faltas por dentro;
 mira el poder del pecado
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.

Amén.

viernes, 27 de septiembre de 2013

" Tu palabra me da vida". Evangelio según San Lucas 8, 19-21.

Evangelio según San Lucas 8, 19-21.

Su madre  y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud”. Entonces le anunciaron a Jesús: “Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte”.Pero él les respondió: “Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican.

Reflexión:
Esta lectura, según San Lucas, hace referencia a uno del los múltiples momentos en que Jesús predicaba su Palabra. Y en concreto se centra en el momentos en que su madre y sus hermanos iban a verle pero no pudieron a causa de la multitud.

Nosotros hermanosmuchas veces también nos queremos acercar a Dios pero existe una multitud de pensamientos, problemas, angustias que nos impiden acércanos  a nuestro Dios. Nos encontramos en el plano terrenal, los pensamientos invaden constantemente nuestra mente hasta tal punto que nos embota nuestro corazón. Es necesario cultivar nuestro interior. Tratemos de pasar al plano espiritual. Lo que vemos con los ojos no es lo que realmente importa. Sólo así manará Amor de nuestro corazón.

El mejor modo de pasar de un plano a otro, y lo que hace referencia la lectura de hoy, es la Escucha de la Palabra de  Dios. Hay que  nutrir nuestro corazón de la Palabra de Dios, de las enseñanzas de Dios. Cuando la escuchamos en misa o la leemos en la Biblia tratemos de quedarnos con la esencia de la Palabra, ésta irá haciendo mella en  lo más profundo de nuestro ser. Y ya en nuestro quehacer diario nos guiaremos por las mismas sin saberlo. Será el AMOR de Dios quien nos oriente en el camino de nuestra  vida.

 OTRA LECTURA RELACIONADA: Hechos de los apóstoles 28, 25-29.
 Ellos se retiraron sin ponerse de acuerdo unos con otros, mientras que Pablo les decía estas palabras: “Bien habló el Espíritu Santo por el profeta Isaías a vuestros padres, diciendo: “Ve a este pueblo y diles: -Oiréis con los oídos, y no entenderéis; -Miraréis con los vuestros ojos y no vereís. Porque el corazón de este pueblo se ha embotado, ha endurecido sus oídos y cerrado sus ojos, para no ver con sus ojos,- ni oír con los oídos, -ni entender con el corazón – y se conviertan y los sane”. Sabed, pues, que esta salud de Dios ha sido enviada a los gentiles, ellos ciertamente oirán.

"TU PALABRA ME DA VIDA"