En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole:
«¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?».
Jesús les dijo:
«¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán».
Reflexión.
Justo se plantea dicha cuestión ahora que estamos en la Cuaresma y la Iglesia incide en el mismo para unirnos a los padecimientos de Jesús en su retiro en el desierto.
Es un acto de Amor a Él. Nos sentimos identificados con los padecimientos y sentimientos de Jesús en el desierto.
Jesús no lo considera necesario hasta que " Lleguen días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán».
Entendiendo el ayuno como un sello de alianza con el Esposo, cuando ya no esté. Por el hecho de que sea solo Dios lo que llene nuestro corazón. Sólo Dios sea mi único Amor. Es un Amor esponsal.
Ayuno es prescindir de las cosas que no deben llenar nuestro corazón ❤️.
El Ayuno es poner el cuerpo al servicio del Alma. No al revés.El cuerpo no manda.
También Jesús en otro pasaje del Nuevo Testamento alude al ayuno como medio junto con la oración para conseguir Gracias del Dios. En este caso era la liberación de un niño, de un demonio que le retorcía y tiraba al suelo. "Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno". Marcos 9,14-29.
Consideración.
Podemos ayunar de muchos modos: no solo de comida:
Ayuno de sueño excesivo,
Ayuno de distracciones, de móvil, pantallas, Redes sociales, de placeres...
Realizar obras de caridad y misericordia con los demás: "partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos".
Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor.
Entonces clamarás al Señor, y te responderá; pedirás ayuda y te dirá: "Aquí estoy"».
Isaías 58, 1-9a.
Así es.
Amén.
Amén.
Amén. 🙌