"En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro. Entró en una casa procurando pasar desapercibido, pero no logró ocultarse.
Una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró en seguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. La mujer era pagana, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija.
Él le dijo:
«Deja que se sacien primero los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
Pero ella replicó:
«Señor, pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños».
Él le contestó:
«Anda, vete, que, por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija».
Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado".
Reflexión:
La Reflexión la voy a centrar en la Actitud de la madre de la misma, una fenicia de Siria. En varios puntos:
1. "Fue a buscarlo y se le echó a los pies". A los pies de Jesús.
2. "Le rogaba que echase el demonio de su hija".
3. Su respuesta: "Los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños".
Apunte.
Esta mujer sabe quien es Jesús y su Poder. Deja todo y se va a Buscarlo.
Se rodilla a sus pies. En señal de súplica, ante Dios. Ponerse a sus pies.
Le clama por su hija.
Y en su respuesta se humilla, "los perros son los que comen las migajas debajo de la mesa". Sabe que es una criatura y necesita la Misericordia de Jesús mismo. Y con tal solo unas migajas de su Compasión es suficiente.
Consideración.
Esta Actitud revela una Actitud de Humildad que debe de haber en nuestra Oración, Clamor, súplica.
Ponerse a sus pies.
Sus pies heridos por los clavos.
Gracias Jesús por Escucharnos, por atender a nuestras súplicas.
Y liberarnos como a la hija de la fenicia, de tantos males; que afectan nuestra vida y Alma.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Bendito es Diossss.