Este blog ha sido creado para sentirnos más cerca de nuestro DIOS. Es nuestro camino, nuestra guía, dejemos todo lo que nos aparta de su Luz. Es nuestra luz, que penetra en nuestro ser para demostrarnos lo que nosotros mismos Somos y Sentimos. TODO PUEDE SER.
lunes, 24 de octubre de 2022
Al encuentro contigo
domingo, 16 de octubre de 2022
Lectura y reflexión del libro del Éxodo (17,8-13)
Hoy domingo, 16 Octubre tomamos para esta reflexión, la primera lectura de hoy:
Libro del Éxodo (17, 8-13)
En aquellos días, Amalec vino y atacó a Israel en Redidín. Moíses dijo a Josue:
"Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré en pie en cima de la montaña con el bastón de Dios en mi mano"
Hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; entre tanto, Moisés, Aarón y Jur subieron a la cima del monte. Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Jur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Y Josué derrotó a Amalec y a su pueblo a filo de espada.
Reflexión.
De esta lectura, se deja entrever la importancia de nuestra actitud y oración hacia Dios. Mientras Moisés levantaba sus manos, vencía Israel. Mientras todos y cada uno de nosotros permanecemos orantes y perseverantes en nuestra comunión con Dios, en nuestras luchas diarias vence Él a través nuestro. Dios vence. Pero mientras Moisés las tenía bajadas vencía Alamec. Pero sin embargo, si creemos que solo con nuestras fuerzas basta, sin recurrir a Dios. Vence el mundo, el egoísmo, el hombre. No Dios. Finalmente en la lectura, dándose cuenta de la necesidad de levantar los brazos a Dios ,Aarón y Jur sostenían las manos de Moisés el uno de un lado y el otro de otro. Y Josué derrotó a Amalec y a su pueblo a filo de espada.
Por ello, levantemos nuestros Brazos: intenciones, suplicas, suspiros y necesidades a Dios y confiemos en que nada hay imposible para ÉL.
Mi humilde intención para este día y siguientes es levantar mi mirada a Dios y decirle que quiero permanecer junto a Él. AMÉN.