"En aquel tiempo, Jesús llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos.
Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto y decía:
«Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, en testimonio contra ellos».
Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban."
Reflexión:
Para esta Misión no hace falta nada material:
" ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja, ni una túnica de respuesto".
Solo Confianza Plena en Dios.
En nuestra Misión de apostolado con los Nuestros: familiares, hijos, compañeros de Trabajo, nietos...nos puede pasar perfectamente como a Jesús: ser rechazados por los nuestros. No comprenden el porqué del Mensaje y nuestra pequeña "sabiduría" y fortaleza para enseñarlo.
El mensaje de Jesus traspasa nuestras limitaciones mentales y es difícil de llevar al corazón ❤️ si no se vive en el Espíritu, y estamos absorbidos por la mentalidad del supuesto " Bienestar".
El Discípulo/Apóstol / posee Autoridad, la Autoridad que le concede Dios sobre el Mal, al dejar la semilla puesta en el corazón de los demás.
Apunte:
"Nadie es Profeta en su Tierra" y no nos podemos dejar llevar por la frustración, por la amargura en esta Misión. Sino nos escuchan no nos podemos detener; tenemos que sacudir el polvo y continuar nuestra labor en extender la Palabra de Dios.
Así es.
Amén. Amén . Amén 🙌
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