Hoy Domingo 30 de Agosto del 2026.
Lectura del libro de Jeremías 20, 7-9
Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir;
has sido más fuerte que yo y me has podido.
He sido a diario el hazmerreír,
todo el mundo se burlaba de mí.
Cuando hablo, tengo que gritar,
proclamar violencia y destrucción.
La palabra del Señor me ha servido
de oprobio y desprecio a diario.
Pensé en olvidarme del asunto y dije:
«No lo recordaré; no volveré a hablar en su nombre»;
pero había en mis entrañas como fuego,
algo ardiente encerrado en mis huesos.
Yo intentaba sofocarlo, y no podía.
Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12, 1-2
Os exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios; este es vuestro culto espiritual.
Y no os amoldéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios, qué es lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto.
Evangelio según san Mateo 16, 21-27
En aquel tiempo, comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo:
«¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte».
Jesús se volvió y dijo a Pedro:
«Ponte detrás de mí, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo, porque tú piensas como los hombres, no como Dios».
Entonces dijo a los discípulos:
«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga.
Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará.
¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.»
Reflexión y Apuntes Prácticos.
Tras las lecturas de este Domingo quiero hacer especial hincapié en la Pregunta que plantea Jesús:
¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?
Para muchos, desgraciadamente, la Eternidad, la Salvación de su Alma es lo Último y no lo primero. No importa.
Ya vimos ayer como la sociedad de hoy esta configurada contra la esencia mismo del ser humano.
Leyes que no tienen encuentra la Caridad con el Prójimo, ni la defensa de la Vida. En concreto, en España, a la aprobación del aborto, la ley de la eutanasia.
La vida es un Don.
Un Don cada Día.
Un Don dado por Dios. No nos pertenece.
Dios nos concede un tiempo para nuestra perfección; para la Búsqueda de la Verdad.
En la primera lectura vemos como el Profeta Jeremías se ha dejado seducir por la Verdad plena, por Dios mismo.
Recibe ofensas, burlas por defender la Palabra de Dios. Para Jeremías todo ello conlleva mucho sufrimiento.
Tiene momentos de dudas o incertidumbre; pero el Fuego 🔥 de Dios está encerrado en sus huesos y entrañas. Y la única salida es Dios mismo.
En Evangelio de hoy.
Se insiste en el Camino de nuestra Alma, apegarse al Mundo, viviendo tranquilamente y cómodamente.
O tomar nuestra cruz de cada día aceptando el sufrimiento y contrariedades. Abrazados a Jesús en su Cruz.
Sabiendo que dicha Cruz es el Camino de la Redención, de la Salvación.
Es necesario pasar por la Cruz, para llegar a la Gloria, a la Luz.
Consideración.
Dejémonos seducir por Dios, que sea Fuego 🔥 que arda en nuestras entrañas, en nuestro Ser; proclamando su Palabra.
Así es.
Amén. Amén. Amén.
Su palabra nunca Pasa. Es verdadera.
Es de Actualidad, no se puede ajustar a las modas y leyes del Hombre.
Adjunto video de interés sobre el Fin de los Tiempos y la Importancia de Palabra de Dios.
Gloria a Ti Señor Jesús 🙏.
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