Hoy 25 de Septiembre de 2026.
San Cleofás. Es uno de los discípulos a quien Jesús tras su Resurrección se aparece de camino a la localidad de Emaús.
Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo:
Tiempo de nacer, tiempo de morir;
tiempo de plantar, tiempo de arrancar;
tiempo de matar, tiempo de sanar;
tiempo de destruir, tiempo de construir;
tiempo de llorar, tiempo de reír;
tiempo de hacer duelo, tiempo de bailar;
tiempo de arrojar piedras, tiempo de recogerlas;
tiempo de abrazar, tiempo de desprenderse;
tiempo de buscar, tiempo de perder;
tiempo de guardar, tiempo de arrojar;
tiempo de rasgar, tiempo de coser;
tiempo de callar, tiempo de hablar;
tiempo de amar, tiempo de odiar;
tiempo de guerra, tiempo de paz.
¿Qué saca el obrero de sus fatigas? Comprobé la tarea que Dios ha encomendado a los hombres para que se ocupen en ella: todo lo hizo bueno a su tiempo, y les proporcionó el sentido del tiempo, pero el hombre no puede llegar a comprender la obra que hizo Dios, de principio a fin.
Salmo de hoy
Salmo 143, 1a y 2abc. 3-4 R/. ¡Bendito el Señor, mi alcázar!
Bendito el Señor, mi Roca;
mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y refugio. R/.
Señor, ¿qué es el hombre
para que te fijes en él?
¿Qué los hijos de Adán
para que pienses en ellos?
El hombre es igual que un soplo;
sus días, una sombra que pasa. R/.
Evangelio según san Lucas 9, 18-22
Una vez que Jesús estaba orando solo, lo acompañaban sus discípulos y les preguntó:
«¿Quién dice la gente que soy yo?».
Ellos contestaron:
«Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros dicen que ha resucitado uno de los antiguos profetas».
Él les preguntó:
«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».
Pedro respondió:
«El Mesías de Dios».
Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie, porque decía:
«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día».
Reflexión.
En las lecturas de hoy se abordan dos Verdades fundamentales. :
1. En Lectura del libro del Eclesiastés, se hace referencia al Tiempo.El tiempo con su sucesión de días, meses, años es rápido, efímero; todo se pasa.Ayer leíamos que se sucede generación tras generación.
Y a la vez remarca que hay Tiempo para todo, todo tiene su momento y realiza una larga numeración de acciones.
Dios comprende y nos da un tiempo determinado en esta vida terrenal.
Pero el Tiempo de Dios no es el mismo que para nosotros. Lo que para nosotros son años...Dios comprende que es el Tiempo necesario que debe pasar para alcanzar una Gracia. Los Tiempos de Dios no son los nuestros.
La Sabiduría de Dios es Infinita y Dios lo organiza "Todo para el bien de quienes le Aman".
Orar, esperar y Confiar.
2. En el Evangelio Jesús a sus discípulos les realiza una importante pregunta:
"¿Quién dice la gente que soy yo?".
Pedro es el que pronto responde con Rotundidad: El Mesías de Dios.
El que ha de venir para cumplir las escrituras..."el Verbo se hace carne y hábito entre nosotros".
Pero advierte que Viene para Sufrir y morir. Aunque finalmente Resucitará.
Consideración.
Esta pregunta que hace Jesús a sus Discípulos nos la puede hacer a cada uno de nosotros.
En nuestro Tiempo, en nuestro Cronos quién es Jesús para Nosotros.
Debemos responder con claridad y en el interior de nuestro corazón ❤️.
El Salmo de hoy también responde: mi Roca; mi alcázar, mi baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y refugio...
Profundicemos y meditemos dicha respuesta en oración; reviviendo ese momento como si nosotros fuéramos Pedro.
Para mi ....Eres Mi Todo Dios.
Para mi...eres la Fuente de la que bebo y nunca se seca.
Para mi...eres el Hijo de Dios vivo, que toca la puerta de mi corazón cada Dia...
Asi es.
Amén. Amén. Amén.
Bendito es Dios.
Santo del Día. San Cleofás.
Uno de los discípulos a quien Jesús se le apareció tras su Resurrección.
La noche de la Resurrección, Cleofás y otro compañero abandonaban Jerusalén tristes y desanimados tras la crucifixión de Jesús. Mientras caminaban rumbo a la aldea de Emaús, Jesús resucitado se unió a ellos, pero no consiguieron reconocerlo al principio. Durante el trayecto, el misterioso acompañante les explicó las Escrituras, lo que provocó que "ardiera su corazón".Al llegar a su destino, lo invitaron a quedarse a cenar. Fue en ese preciso instante, cuando Jesús tomó el pan, lo bendijo y lo partió, cuando se abrieron sus ojos y lo reconocieron, justo antes de que Él desapareciera de su vista. Llenos de alegría, regresaron de inmediato a Jerusalén para anunciar la buena noticia a los Apóstoles.
Consideración.
Que Dios nos conce la Gracia de que Arda nuestro corazón al escuchar su palabra cada Día.
Amén . Amén. Amén 🙌.
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