En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.
En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley.
El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.
Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos».
Reflexión:
Dios nos Ama infinitamente.
Este Evangelio se enmarca cuando le reclaman a Jesús porqué no enseña los Mandamientos como la Ley Antigua los ofrecía; refiriéndose al Deuteronomio. Las leyes dictadas a Moisés por el Señor.
Jesús responde que : "no venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud".
Apunte.
Se refiere a que esas Leyes, Normas, Mandamientos que se albergan en nuestra mente, deben pasar al corazón y del corazón a la acción.
Debemos hacerlos Vivos. No ritual. No rito, rubricas.
Y enseñarlas a los demás. Enseñar y evangelizar a los demás.
Ser apóstoles. Apóstoles de su Palabra, de sus Mandamientos vivos en Nosotros.
Así es.
Unas Leyes sin corazón. No sirven.
Unas leyes vivificante en nosotros, transforman. Transforman nuestro interior y nuestro Entorno.
Así es.
Amén. Amén. Amén 🙌..
No hay comentarios:
Publicar un comentario