Hoy Sábado 18 de Abril del 2026, voy a referime tanto a la Primera Lectura como al Evangelio de hoy.
En la Primera Lectura -de los Hechos de los apóstoles-, marca los inicios de la Iglesia fraguada después de la Resurrección de Jesús .
Y en Evangelio de hoy, Jesús camina sobre las aguas del mar para salir al Encuentro de sus discípulos.
En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de
lengua hebrea, porque en el servicio diario no se atendía a sus viudas.
Los Doce convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron:
«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto,
hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra».
La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía, Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.
La palabra de Dios iba creciendo, y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.
Salmo 32, 1-2. 4-5. 18-19 R/. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.
Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R/.
La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.
Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.
Evangelio según san Juan 6, 16-21.
Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando.
Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar, y se asustaron.
Pero él les dijo:
«Soy yo, no temáis».
Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio a donde iban.
Reflexión 1.
En la Primera Lectura vemos como en esa Iglesia Primitiva se Dan cuenta que están descuidando la Palabra de Dios, para lo cual proponen elegir a siete hombres llenos de Espíritu y Sabiduría.
«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra».
Consideración 1.
Es claro, que Jesús mismo a través de esta Lectura vuelve a exhortamos sobre la necesidad, de tener su Palabra viva en nuestros corazones y no descuidarla.
"La palabra de Dios iba creciendo, y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos".
Reflexión 2.
En el Evangelio de hoy se narra como tras los milagros de la Multiplicación de los panes y de los peces, los Discípulos bajaron al Mar y embarcaron. Se presentó un fuerte oleaje y viento.
Consideración 2.
Podemos ver en ese fuerte oleaje los problemas de cada Uno; en mayor o menor medida según la Fuerza del Viento.
Y es en esos Problemas donde Jesús camina sobre ellos; Camina sobre el agua.
Pero a nosotros nos entra miedo y no le reconocemos.
No confiamos lo suficiente. Y solo Él puede resolverlos.
Y nos dice: No tengáis Miedo.
Su solución: Depende de cada uno de nosotros y de soltar y entregar los mismos en su Manos.
Nota:
En más de una ocasión se me han presentado situaciones difíciles pero de un momento a otro aparecían resuletas.
Hay quién me preguntaba: cómo lo solucionaste. Y yo respondía yo no hice Nada.
Solo Dios. 🙏
Bendito es Por y Para Siempre.
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