martes, 21 de abril de 2026

Lectura y Reflexión del Evangelio de hoy: Dejemos a los Pies de Jesús Cruficado nuestras Resistencias. Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 7, 51 — 8, 1a

Hoy Martes  21 de Abril del 2026, voy a referime tanto a la Primera Lectura como al Evangelio de hoy. 
En la Primera Lectura -de los Hechos de los apóstoles-, nos encontramos con los 
inicios de la Iglesia fraguada después de la Resurrección de Jesús, en la que Esteban habla al Pueblo lleno de Gracia y Poder, pero sus palabras y su discurso genera crispación,  rabia...y Esteban termina apedreado.
"Señor Jesús, recibe mi espíritu».

Y en Evangelio de hoy, Jesús se presenta como el Pan Vivo, que Dios dio en el Desierto. 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 7, 51 — 8, 1a
En aquellos días, dijo Esteban al pueblo y a los ancianos y escribas:
«¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado; recibisteis la ley por mediación de ángeles y no la habéis observado».

Oyendo sus palabras se recomían en sus corazones y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijando la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo:
«Veo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios».

Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos dejaron sus capas a los pies de un joven llamado Saulo y se pusieron a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación:
«Señor Jesús, recibe mi espíritu».

Luego, cayendo de rodillas y clamando con voz potente, dijo:
«Señor, no les tengas en cuenta este pecado».

Y, con estas palabras, murió.

Saulo aprobaba su ejecución.


Salmo de hoy
Salmo 30. 3cd-4. 6 y 7b y 8a. 17 y 21ab R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu
Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R/.

A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás.
Yo confío en el Señor.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría. R/.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
En el asilo de tu presencia los escondes
de las conjuras humanas. R/.

Evangelio según san Juan 6, 30-35
En aquel tiempo, el gentío dijo a Jesús:
«¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer”».

Jesús les replicó:
«En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo».

Entonces le dijeron:
«Señor, danos siempre de este pan».

Jesús les contestó:
«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás».

Reflexión 1. 
En la Primera Lectura, nos encontramos con Esteban que predica con gran Behemencia y  Firmeza: 
¡Duros de Cerviz, de Corazón y de oídos!
 Siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado; recibisteis la ley por mediación de ángeles y no la habéis observado..

El pueblo, los ancianos y escribas no comprendían sus  palabras.
 Muestran Resistencia.  
Siempre han perseguido a los profetas que anunciaban la venida del Justo. Y ahora lo traicionan y asesinan. 

Sus palabras verdaderas causan estragos, en mentes contaminadas. Y genera en sus corazones rabia....
Además Esteban les comparte su Visión, fijando la mirada en el cielo:
«Veo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios».

Esteban contempla la Gloria de Dios.Jesús no viene por su cuenta es Su Padre, el que le ha Enviado.  
Igual que a Jesús le llevan a la muerte por sus supuestas blasfemias al Identificarse como Hjo de Dios. 
Esteban al proclamar la Verdad del Mismo...también a ser martirizado...muere apedreado.  

Exclama Esteban antes de morir: 

 Señor Jesús, recibe mi espíritu».
Luego, cayendo de rodillas y clamando con voz potente, dijo:
"Señor, no les tengas en cuenta este pecado"

Exclama Jesús antes de morir: 

"A tus manos, Señor encomiendo mi Espíritu".

 "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" .

Consideración 1.
¡Que duro!
Ambos entregan su Espíritu: Su Vida al Padre. 
Y la pregunta es qué reciben de Nosotros: 
Resistencia,  cerrazón de corazón. 
Podemos ver el Dolor de Jesús no solo antes cuando entrego su vida sino ahora a ver que no creemos. 
Que ponemos nuestros apegos, sentimientos,
 comodidades...a Él.  
Ay! 
Ay!
Ay!
Dejemos nuestras Resistencias a sus pies para que sean Renovadas y Purificadas ...
Y veamos y comprendamos su Gloria.  
Así es.









No hay comentarios:

Publicar un comentario