«Si reconocieras tú también en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está escondido a tus ojos.
Reflexión: Se conmueve nuestro corazón al pensar en la figura de Jesús llorando y lamentándose...
Jesús se lamenta y llora por Jerusalén, por todos y cada uno de nosotros,sus hijos. Él vino por nosotros al mundo pero no le escuchabamos, preferimos la Tiniebla a la Luz. Él dio su vida en la Cruz y Dios Padre nos da Esperanza con su Resurrección.
Sin embargo,nosotros -muchas veces- nos dejamos seducir por el Mundo, por Leyes humanas y no por el Amor a Dios; nos alejamos de Dios.Los ritos y tradiciones se realizan con mucho espectáculo pero sin presencia del Dios Vivo. De este modo, carecen de sentido.
Apunte: Cuánto sufrimiento lleva el Señor Jesús en su Corazón por las apariencias efímeras y no por el Amor al Dios verdadero.
Como decía San Agustín: "Ama y haz lo que quieras".
No hay comentarios:
Publicar un comentario