En el Evangelio de hoy Jesús dijo la Parábola del capital y los intereses.
«Un hombre noble se marchó a un país lejano para conseguirse el título de rey, y volver después.Llamó a diez siervos suyos y les repartió diez minas de oro, diciéndoles:
“Negociad mientras vuelvo”.
Cuando regresó de conseguir el título real, mandó llamar a su presencia a los siervos a quienes había dado el dinero, para saber de lo que había ganado cada uno.
El primero se presentó y dijo:
“Señor, tu mina ha producido diez”.Él le dijo:“Muy bien, siervo bueno; que has sido fiel en lo pequeño, recibe el gobierno de diez ciudades”.
El segundo llegó y dijo:
“Tu mina, señor, ha rendido cinco”.A ese le dijo también:“Pues toma tú el mando de cinco ciudades”.
Pero sin embargo,el tercero llegó y dijo:“Señor, aquí está tu mina; la he tenido guardada en un pañuelo, porque tenía miedo, pues eres un hombre exigente que retiras lo que no has depositado y siegas lo que no has sembrado”.
Reflexión: El futuro Rey es Dios Padre que en vez de dinero nos da Dones a nosotros sus Siervos y depende de nostros el dar Fruto o no de ellos. Los dos primeros siervos supieron sacar rendimiento. Ha sido fieles en los pequeño y Dios Padre lo multiplica.
Sin embargo, destaca la actitud miedo que tiene el tercer siervo que impide dar frutos. El miedo, paraliza, bloquea y lleva, en ocasiones a tomar decisiones equivocadas. Este miedo es ocasionado porque piensa que el Rey es muy duro y estricto con él. No podemos ver A Dios Padre como juez; sino como Padre que nos ama, comprende nuestros errores y siempre tiene Misericordia de nosotros.
Apunte: Ante el Miedo, Confianza. Dios es Dios y todo lo Puede. :" El Señor es mi Luz y mi salvación, entonces quién me hará templar".
Amén. Amén. Amén.
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