Había también por encima de él un letrero:
«Este es el rey de los judíos».
Se establece un diálogo con los dos ladrones crucificados al lado de Jesús.
Uno de ellos le dice: «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros».
Este ladrón aún, en su momento de condena, no comprendia quién era Jesús y lo insultaba y humillaba.
Es claro, que Jesús siendo Rey, acepto la Cruz por nuestra Salvación y redimirnos de nuestros pecados.
Sin embargo, fue el Buen Ladrón, quien hizo una auténtica profesión de Fe. Comprendió en su corazón quien era Jesús- Rey y Señor. El dueño y soberano de su vida; proclama su inocencia: "Este no ha hecho nada malo". Y le suplica: "Acuérdate de mí cuando llegues a tu reino» Jesús tuvo compasión: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso»
Apunte: Pidamos que Cristo como Rey, Reine en nuestra vida, alma,mente y se convierta en nuestra fortaleza.Y establezca su reino en nuestra vida y nuestro corazón ❤️.
Y nosotros no nos cansemos de proclamar: Aleluya, Aleluya ,el Señor es nuestro Rey.
Aleluya, Aleluya, el Señor es nuestro Rey.
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