"A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo:
«¡No! Se va a llamar Juan».
Y le dijeron:
«Ninguno de tus parientes se llama así».
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados.
Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:
«Pues ¿qué será este niño?»
Porque la mano del Señor estaba con él.
Reflexión:
Qué bonito este Evangelio resalta dos aspectos:
1. La Gran Misericordia de Dios al conceder a Isabel y a Zacarías el nacimiento de su hijo.
" Para Dios no hay nada imposible".
2. "Se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios".
Zacarías que había quedado mudo por su falta de Fe/ Dudar de las palabras del Ángel 👼; ante el nacimiento de su hijo se le suelta la Lengua.
Apunte:
Pidamos a Dios que a nosotros se nos suelte la lengua, para estar continuamente Alabando y bendiciendo a Dios.
Gloria a ti Señor.
Bendito y Alabado seas.
Glorificado tu Santo Nombre.
Porque su Mano y su Misericordia con nosotros y con los nuestros es extensa.
Así es.
Amén. Amén. Amén. 🤗
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