En el Evangelio de ayer y hoy; se narra la sucesión de generaciones hasta la llegada de Jesucristo a aquí en la Tierra.
Y se hace especial hincapié en como José acogió a María como esposa y a su hijo- Jesús- como el futuro Salvador.
"La generación de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por medio del profeta:
«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”».
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.
Reflexión:
Quiero destacar la figura de San José, puesto que no era fácil su papel: Acoger a una mujer embarazada y la criatura que llevaba en su vientre. Hoy en día tampoco es una situación fácil.
Como Dios- Padre a través de los sueños le revelaba su voluntad. José escucho al Angel del Señor y fue obediente hasta el final. Su papel podríamos verlo como secundario. Pero es fundamental, como escucha, se pone en Camino con la Esperanza puesta en su hijo Jesús y el plan salvifico y redentor. También el Dios se reveló a él en sueños cuando Herodes quería matar al niño marcharon a Egipto lo antes posible.
Qué angustia debió pasar San José en esos momentos, pero no se dejo llevar pos sus emociones del miedo y ansiedad. Sigo el Camino designado por Dios Padre hasta el final.
Nos viene muy bien, recodar la afirmación: "Solo con vuestra perseverancia os salvaréis."
Apunte:
Orantes y vigilantes a Escuchar a Dios en nuestra Oración y poneros en Camino como San José; anulando nuestra humanidad y emoción. Seamos valientes en donde Dios nos coloca día a día.
Así sea. ¡Gloria a ti Señor Jesús!
No hay comentarios:
Publicar un comentario